En nuestro aula...
En nuestro aula
de Educación Infantil, tenemos un niño de 4 años que presenta unos tics motores
simples (parpadeos continuos y guiños). Tras varias observaciones paulatinas,
la profesora advirtió que estos tics suelen aparecer en situaciones donde el
niño está expuesto a situaciones de tensión emocional, tales como ansiedad,
enfado o fatiga.
Para hacer más agradable su estancia en el colegio propuso
realizar diferentes juegos donde pueda aminorar los síntomas e incluir al niño.
Para incluir al
niño con el grupo clase y observar en qué momentos sufre más estos tics, se
realizara una actividad a través del roleplaying donde plantearemos diversas
situaciones, reales o imaginarias (preferiblemente reales), y han de dramatizar
la situación con todo tipo de detalles. El resto de compañeros deben tratar de
adivinar los estados afectivos en cada uno de los acontecimientos
relatados. “Me imagino que sentiste…..cuando”. Confirmar si ha acertado en
los sentimientos.
Esto nos servirá
para observar en que momentos el niño sufre los tics y como se siente al
respecto. Los compañeros a través del juego enlazaran sentimientos de empatía
los unos con los otros. Los juegos de inteligencia emocional ayudan a los niños
a tomar conciencia de su propio mundo emocional y puedan identificarlos y
expresarlos. Fomentaremos así en el niño que pueda expresar qué emoción esconde
el tic.

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